Josep Maria Vallès, ¿Para qué servimos los politólogos? Editorial Los libros de la Catarata, Madrid, 2020.
Resumen
La Ciencia Política es una disciplina que, pese a su creciente consolidación académica, continúa enfrentándose a interrogantes acerca de su utilidad social y del papel que desempeñan quienes se dedican a su estudio. Precisamente, estas cuestiones constituyen el eje central de la obra ¿Para qué servimos los politólogos? (2020), escrita por el politólogo y profesor emérito de la Universidad Autónoma de Barcelona, Josep Maria Vallès, quien, desde una perspectiva reflexiva y sustentada en su amplia trayectoria académica y profesional, ofrece una defensa del valor de la Ciencia Política y de la labor que cumplen los politólogos en las sociedades contemporáneas.
Lejos de presentar una obra exclusivamente teórica, Vallès propone una reflexión sobre la evolución histórica de la disciplina, las dificultades que ha enfrentado para consolidarse institucionalmente y la necesidad de reivindicar su función pública. El autor parte de una pregunta aparentemente sencilla, pero de gran profundidad: ¿para qué sirven los politólogos? A partir de ella desarrolla un recorrido por la formación, los espacios de desempeño profesional y las contribuciones que estos especialistas pueden realizar al análisis y solución de los problemas colectivos.
Uno de los principales aportes del texto consiste en diferenciar la figura del politólogo de la del político. Vallès explica que la función del primero no es necesariamente ejercer cargos públicos, sino estudiar científicamente los fenómenos políticos, analizar el funcionamiento de las instituciones, interpretar las relaciones de poder y aportar herramientas para comprender los conflictos y desafíos que enfrentan las sociedades. En este sentido, reivindica a la Ciencia Política como una disciplina orientada a generar conocimiento útil para la toma de decisiones y para el fortalecimiento de la vida democrática.
La obra también examina el proceso de institucionalización de la Ciencia Política, particularmente en España, señalando que su reconocimiento fue tardío en comparación con otros países. A partir de su propia experiencia generacional, Vallès describe cómo la disciplina fue adquiriendo legitimidad académica y ampliando sus espacios de intervención, aunque aún persisten estereotipos y percepciones erróneas acerca de la profesión. El autor reconoce que muchos ciudadanos asocian la política únicamente con la competencia partidista o con los acontecimientos coyunturales, ignorando que detrás del análisis de las políticas públicas, de los procesos electorales o de la calidad democrática existe un trabajo científico especializado.
De igual manera, Vallès sostiene que la utilidad social de los politólogos depende de la forma en que estos ejerzan su profesión. Critica la tendencia de algunos especialistas a limitarse a intervenir en los medios de comunicación mediante comentarios superficiales o análisis coyunturales, contribuyendo a la saturación informativa. En contraste, defiende una politología comprometida con el estudio riguroso de problemas como la desigualdad, la corrupción, las discriminaciones, la degradación ambiental y la erosión de los derechos sociales, con el propósito de contribuir a una sociedad más justa y democrática.
Desde una perspectiva crítica, el texto constituye una reivindicación de la dimensión pública de la Ciencia Política . Vallès recuerda que desde la Grecia clásica la reflexión sobre la política surgió vinculada al interés por mejorar las condiciones de vida de la comunidad, por lo que la labor de los politólogos no debe reducirse a una actividad académica aislada, sino orientarse al análisis responsable de los asuntos públicos y a la búsqueda de alternativas frente a los desafíos colectivos.
Uno de los aspectos más valiosos de la obra es el lenguaje accesible con el que está escrita. Aunque aborda cuestiones epistemológicas y profesionales, el autor consigue acercar estos temas a lectores no especializados, combinando rigurosidad académica con una narrativa clara y amena. Esto convierte al libro en una lectura recomendada tanto para estudiosos de la Ciencia Política como para cualquier persona interesada en comprender mejor la naturaleza y la relevancia social de esta disciplina.
En síntesis ¿Para qué servimos los politólogos? es una obra que trasciende la simple descripción de una profesión y se convierte en una defensa de la Ciencia Política como instrumento indispensable para comprender y transformar la realidad. Josep Maria Vallès demuestra que los politólogos son útiles en la medida en que producen conocimiento riguroso, promueven una mirada crítica sobre los problemas públicos y contribuyen al fortalecimiento de la democracia. En una época caracterizada por la polarización, la desinformación y la complejidad creciente de los fenómenos políticos, el libro adquiere una vigencia particular, recordando que el estudio científico de la política no es un lujo intelectual, sino una necesidad para las sociedades democráticas.


