Pier Paolo Portinaro, El realismo político. Madrid: Alianza, 2025

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  • Diego Murillo Bernardis Universidad Mayor de San Andrés image/svg+xml Autor/a

Resumen

Como admirador de Tucídides, tengo el agrado de reseñar la segunda edición traducida al español del libro El realismo político (2025) del filósofo político italiano Pier Paolo Portinaro, cuya primera y segunda edición en italiano fueron del 1999 y del 2023 respectivamente.

No es para nada extraño que el realismo político sea teorizado y valorado en la patria de Maquiavelo. En la cultura italiana, y como dice Portinaro, “tan condicionada, para lo bueno y para lo malo, por la presencia de la Iglesia católica”, existe “una corriente dominante de realismo político que, desde Maquiavelo y Guicciardini, llega hasta Croce, hasta los llamados «elitistas» —Mosca, Pareto y Michels, a quienes James Burnham calificó de «neomaquiavélicos»— y hasta Gramsci, teorizador del «nuevo príncipe», que es un sujeto colectivo revolucionario y, al mismo tiempo, una fuerza de integración social”.

Sin embargo, Portinaro, alumno de Norberto Bobbio (a quien dicho sea de paso, le dedica el libro por ser un maestro de “realismo con rostro humano”), nos recuerda que el realismo político es una tradición que nace con Tucídides. Como muy bien lo señala el filósofo turinense, el realismo político no es una doctrina en sentido estricto, sino una perspectiva que cada época hace suya y remodela: el mundo griego con Tucídides; Maquiavelo en el Renacimiento; Hobbes en un nuevo modelo racionalista; Hegel, Marx, Nietzsche y Weber en la modernidad; y Schmitt y Foucault en la actualidad.

En este paseo tan apasionante y frío a la vez que hace Portinaro (al mejor estilo de realismo político), se destacan cuatro características del realismo político que ya se encuentran en Tucídides. Veamos cuáles son. 

 -   Se trata en primer lugar, de una fenomenología de la política. Es un registro y descripción de lo que ocurre, ordenado en una sucesión cronológica y representado en su disposición espacial.

 -   En segundo lugar, es una arqueología de la política. Es una búsqueda de las causas estructurales y, al mismo tiempo, de las ocasiones contingentes de los conflictos y de las dinámicas del poder.

 - En tercer lugar, es una criptología de la política. Se trata de un análisis de lo que queda oculto, escondido, secreto, pero resulta decisivo: de lo real que hay detrás de las apariencias, lo que Tácito como iniciador de lo que la modernidad temprana celebró como teoría de los arcana imperii (los secretos del imperio o del Estado). 

- Por último, en cuarto lugar, el realismo político es una praxeología de la política. Se trata de un conjunto abierto y móvil de preceptos, imperativos hipotéticos ligados al contexto (y aquí sí el paladín es Maquiavelo).

Para Portinaro, en todos los autores que forman parte del realismo político, es posible encontrar en mayor o menor énfasis y medida, cada una de las características mencionadas. Y todas ellas se mueven bajo la sombra de ciertas premisas que se encuentran en el análisis político de Tucídides. Portinaro hablará del paradigma tucidideo en un capítulo destinado a desarrollar las premisas analíticas del autor de La Guerra del Peloponeso. De esta manera, el libro El realismo político nos conduce a la revalorización del pensamiento de Tucídides que hoy más que nunca encuentra vigencia para comprender la política, especialmente, la actual política internacional (pensemos en la guerra entre Rusia y Ucrania, o, en la guerra entre Estados Unidos e Irán, por ejemplo)

Cabe mencionar un elemento central del realismo político que Portinaro desarrolla en su libro: la relación entre ética y política. Para Portinaro, si bien la distinción entre ética de la responsabilidad y ética de la intención de Max Weber es la última palabra del realismo político, no es una palabra conclusiva ya que no resuelve las aporías de lo político. Como escribe Portinaro, “hay, con todo, un punto que los verdaderos realistas, desde Tucídides hasta Weber, consideran inamovible: el de la necesidad de disciplinar la pasión del poder, conjurando el riesgo de que dicha pasión se transforme en activismo estéril”. Por esta razón, el realismo nunca es en ninguna de sus manifestaciones éticas, una religión del poder, sino una «dietética del poder y de la fuerza». El instinto de fuerza, de poderío, es la primera de las cualidades normales del político. Pero, con igual normalidad, advierte Portinaro, puede degenerar en un vano agitarse si simplemente se regocija con la pertenencia al poder, perdiendo de vista el hecho de que el mantenimiento de este es penuria y deber, disciplina y sacrificio. Desde el punto de vista realista, el político comete un pecado mortal cuando, «por falta de una causa, corre el riesgo de trocar, en sus aspiraciones, la prestigiosa apariencia del poder por el poder real; igual que cuando, por falta de responsabilidad, corre el riesgo de gozar del poder simplemente por amor a la posición de fuerza, sin dar a esta un fin por contenido» (Portinaro cita a Weber).

Con el desarrollo de estos tópicos en la presente reseña, queremos invitar a la lectura de El Realismo político. En este libro, se puede apreciar la agudeza y la claridad con la cual Portinaro nos introduce a este estilo de pensamiento. Así, el lector podrá encontrar otros tópicos del realismo político: su teorización, su historia, las variaciones del paradigma tucídideo a partir del cual el realismo político se va proyectando, sus relaciones con la fuerza y la astucia, y, finalmente, su relación con las ideologías. Estamos seguros que este libro servirá para ampliar la mirada y comprender de mejor manera el apasionante mundo de la política y el poder. Como bien lo decía en su obra Noticia de un secuestro (1996) Gabriel García Marquez (que es un gran realista mágico y un gran realista político a la vez): “el poder —como el amor— es de doble filo: se ejerce y se padece”.

Biografía del autor/a

  • Diego Murillo Bernardis, Universidad Mayor de San Andrés

    Profesor de la Carrera de Ciencia Política y Gestión Pública de la Universidad Mayor de San Andrés, La Paz, Bolivia. Correo electronico: diemurber@yahoo.es

    Código ORCID: https://orcid.org/0009-0007-2015-6976

     

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Publicado

2026-06-30